Feminismo

¿Qué está pasando con el recurso de los refugios para mujeres víctimas de violencia?

Por Angélica Jocelyn Soto Espinosa

A seis meses del 2022, más del 85 por ciento de los refugios para mujeres víctimas de violencia, sus hijas e hijos siguen sin recibir el recurso federal que les asignó la Cámara de Diputados para su operación. 

Aunque el gobierno federal ha asegurado reiteradamente que está garantizado todo el recurso federal etiquetado en el Presupuesto de Egresos de la Federación para que operen este 2022 los refugios para mujeres víctimas de violencia, sus hijas e hijos, apenas en junio se empezó a distribuir este subsidio. ¿Por qué? Te explicamos:

En enero de este 2022, la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim), de la Secretaría de Gobernación (Segob), informó que en adelante esta dependencia operaría el Programa de Apoyo para Refugios Especializados para Mujeres Víctimas de Violencia de Género, sus Hijas e Hijos.

Hasta antes de este anuncio, el programa de Refugios, para el cual la Cámara de Diputados etiquetó 419 millones 494 mil 300 pesos, estaba a cargo del ahora desaparecido Instituto de Desarrollo Social (Indesol), de la Secretaría de Bienestar, el cual ya había emitido los lineamientos de operación de este programa para 2022.

Trasladar el programa de una dependencia a otra no significaría ninguna alteración en la forma en la que operaba ni en la entrega de los recursos, ya que no se requería más que firmar un acta de transferencia para continuar el proceso, aseguró entonces en comunicados de prensa y entrevistas la titular de la Conavim, Fabiola Alanís Sámano. 

Sin embargo, a inicios de marzo de 2022, la Red Nacional de Refugios (RNR) (que integra a 74 refugios en todo el país) aseguró que aún no se había firmado ningún convenio con las directoras de los refugios para la entrega de los recursos. Esto significaba un retraso con respecto al año anterior, ya que para marzo de 2021 los refugios ya tenían en sus manos los subsidios. 

El acuerdo de transición se firmó hasta finales de marzo y el dinero para la operación de los refugios seguía etiquetado en la Secretaría de Bienestar. El 4 de abril, la RNR y la Conavim tuvieron una reunión en la que se informó que el recurso llegaría en abril y no en marzo, como se esperaba, y que cubrirá un periodo de sólo nueve meses de operación y no 10, como se había acordado, ni 11, como se hizo en 2021 y como ha solicitado la RNR.

El impacto de esta medida de 9 meses, explicó entonces en entrevista la directora de la Red, Wendy Figueroa Morales, implicaba que el personal de los refugios que operó todo el año se quede sin el pago correspondiente a un mes, ya que no hubo ni siquiera oportunidad para que las encargadas de los refugios buscaran los recursos faltantes en donativos o de otras fuentes para subsanar ese mes.

Por su parte, en una entrevista a medios, la titular de la Conavim aseguró que no había retrasos en la entrega de los recursos para los Refugios y que éstos están garantizados para cubrir 10 meses de operación, si así lo solicitó cada refugio.

La funcionaria declaró: “…que no hay ningún retraso. El gobierno federal está muy comprometido con atender al 100 por ciento las necesidades de los refugios que atienden a las mujeres en situación de violencia extrema y eso ha quedado demostrado con el incremento paulatino de presupuesto dedicado para tal fin. En esta administración se ha incrementado sustancialmente los últimos tres años los recursos destinados a los refugios, así que al 100 por ciento están garantizados”.

No obstante, los recursos siguieron sin llegar. Como se constató en una visita a un refugio de la Ciudad de México, estos seguían en funcionamiento pero, con el cupo al límite, operaban con el mínimo de los recursos. Por ejemplo, acudieron a bancos de alimentos para dar de comer a las mujeres, dejaron de contratar a talleristas y personal especializado, las trabajadoras cubrían horas o actividades extras, no podían comprar insumos para la educación de las y los niños o la gasolina, y tenían en pausa el suministro de atenciones médicas costosas y de talleres. 

Luego de varias reuniones con la RNR y con legisladoras que solicitaron agilizar el proceso de liberación de los recursos, la Conavim informó a las directoras de estos espacios de acogida que el retraso en la entrega de los recursos se debía a que el área jurídica de la Segob les requería más documentos y que no aprobaban las solicitudes de los refugios. 

Fue hasta mayo pasado, cuando la Conavim publicó los nuevos “Lineamientos de Operación del Programa de Apoyo para Refugios Especializados para mujeres víctimas de Violencia de Género, sus Hijas e Hijos”, del ejercicio fiscal 2022, que inició los trabajos de revisión de expedientes presentados por las y los representantes de los refugios.

La Conavim aseguró que desde el 25 de mayo comenzó la firma de convenios para, en su caso, la transferencia de recursos para los 97 proyectos aprobados para este ejercicio fiscal 2022.

Apenas el 9 de junio algunos de los refugios de la RNR empezaron a recibir parte del subsidio federal. No obstante, de acuerdo con la RNR, aún más del 85 por ciento de los refugios no habían recibido el dinero e incluso algunos aún no firman ningún convenio, además de que las transferencias que han recibido no están completas y algunas organizaciones sólo han recibido la primera ministración. 

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La Crítica