Calaveras Feministas

[Calaveras Feministas VI] Calaverita a mis hermanas asesinadas

Por Karina Hinojosa 

 
La Muerte andaba danzando
 
cuando a llamar la mandaron,
 
en México el cuerpo de una mujer 
 
había sido abandonado.
 
 
Ella muy espantada
 
se fue veloz queriéndola salvar
 
pero cuando llegó sólo pudo llorar.
 
 
La Muerte se acercó
 
y vio el rostro de aquella dama,
 
qué rabia le dio cuando se enteró
 
que el que a golpes la mató
 
fue quien juraba amarla.
 
 
Pero la flaca a su lado se quedó
 
y con su rebozo la acurrucó,
 
una canción para dormir le cantó
 
y tanto la abrazó
 
que hasta el frío le quitó.
 
 
La mujer dio un último suspiro
 
y un favor a la calaca le pidió,
 
que fuera la última asesinada
 
y que de los hombres a sus hijas 
 
mantuviera bien alejadas.
 
 
La Muerte asintiendo
 
un beso en la frente le dio,
 
y también le prometió
 
un bonito lugar para descansar, 
 
felicidad y mucha tranquilidad.
 
 
Pero ahí no acababa
 
el trabajo de la flaca
 
porque debía regresar
 
por nueve feminicidios más.
 
 
Harta de lo mismo
 
una promesa hizo:
 
ponerse a buscar y castigar
 
a los machistas por tanta crueldad.
 
 
Así que si eres uno de ellos
 
ándate con cuidado,
 
la flaca ya sabe quién eres
 
aunque te pongas un moño morado.
 
 
De ella no podrás escapar
 
si te gusta acosar
 
y al que de listo se quiera pasar 
 
también se lo va a llevar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

La Crítica