Un día normal

ecordó a la Catalina de hace 3 años, que moría por casarse. Recordó su emoción al pensar en el vestido blanco, y tan caro que iba a ser, en la ceremonia en Cartagena, de la que todas sus tías dirían después que fue “bellísima”, recordó su infinita alegría al decirle “acepto” a Rafael y sentirse que, por fin, sería alguien en su familia.

Las mujeres y el violento sistema de salud

Hace unos meses un ginecobstetra comenzó a quejarse conmigo sobre cómo “ya no se les podía decir nada a las mujeres embarazadas, que todo ya era considerado violencia obstétrica”. Sobra mencionar que esta opinión es bastante generalizada. Eso me dio a pensar en cómo en el personal de salud tiene la costumbre de tratar de manera paternalista a las mujeres que requieren asistencia médica, pero también a las médicas.

La Crítica