Ella

Araceli Hurtado Amezcua Era una mujer autosuficiente, aunque todos sus hijos e hijas se encargaban de acompañarla a comer una vez al día, ella, esa niña de melena corta a los 8 años la acompañaba al tianguis del pueblo, a pesar de que la abuela […]

Un día normal

ecordó a la Catalina de hace 3 años, que moría por casarse. Recordó su emoción al pensar en el vestido blanco, y tan caro que iba a ser, en la ceremonia en Cartagena, de la que todas sus tías dirían después que fue “bellísima”, recordó su infinita alegría al decirle “acepto” a Rafael y sentirse que, por fin, sería alguien en su familia.

La Crítica