[Vencer el miedo] Rugido
Grité fuerte y con voz grave “¡Aaarghhh!” él empezó a correr y yo lo perseguí. Le di una patada en la espalda y se tropezó en las escaleras.
Grité fuerte y con voz grave “¡Aaarghhh!” él empezó a correr y yo lo perseguí. Le di una patada en la espalda y se tropezó en las escaleras.
La partera me dijo que ya no debía tener más, que la vejiga ya se me estaba cayendo por tanto escuincle. De todos modos yo no quería más, la niña por fin me había tocado.
Ciudad de México, 31 ene 19.- La situación de inseguridad que las mujeres vivimos en el transporte público no es nueva. Son muchos los casos documentados donde mujeres de todas las edades fueron acosadas, violadas, asesinadas o desaparecidas luego de abordar combis, taxis y otras […]
¿Cuál es el interés de los organismos internacionales y gobiernos nacionales, de “contar” y difundir esas cuentas sobre feminicidios en los territorios de Abya Yala? Bases de datos y material genético no hacen, ni intervenciones pertinentes, ni procesos de justicia real; entonces, ¿por qué andan contando y difundiendo el horror?
Las reformas a la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia en San Luis Potosí ponen en riesgo a las mujeres y a sus crías.
Recomiendo llorar por todas las veces que me han negado ese derecho, y por todas las veces que lo ejercí sin saber que algo por dentro iba sanando.