Arte

[Verano Feminista Literario] Hablar de raíz

Ilustración: Fay Helfer

Por María José Vázquez Moreno

***Usted es libre de: Copiar, distribuir y comunicar públicamente la obra, dando el reconocimiento a la autora.

Desaprenderse

En esta soledad colectiva,

la extrañeza de ver

mis manos extendidas,

desgarradas,

como el oleaje

que rompe en las piedras.

La metamorfosis,

(de)construir lo aprendido,

lavarse el cabello de los nidos,

es tan difícil dejar ir,

arrancar los hogares

de esos pájaros

enraizados al corazón

¿Cómo se arranca una raíz sin morir un poco?

Ciprina

Libre serpiente mi lengua

entre los muslos de la chamana,

me canta al oído

las visiones del deseo,

yo obedezco a los sueños;

el umbral se abre,

entra la marea que mece nuestros cuerpos como boyas.

Las diosas salvajes exigen

el juego del dolor y del placer,

sangre, espíritu y piel

cada pliegue se recorre con fervor

plétora de carne y sed,

el cuerpo es una fiesta

el cuerpo es una celebración

que revela su secreto

con el tropel de nuestros cuerpos juntos. humedades que se hacen cascadas

agua prístina que nos une

para fluir juntas al mar.

Ilustración: Félix Vallotton

Reconocimiento

Los cuerpos mutan

se rompe el caleidoscopio,

alma reflejo y cuerpo materia,

en uno se funden,

miro mis manos,

con un asombro casi prístino,

palpo-estrujo-grito,

recorro cada pliegue,

caricias sin miedo,

¡Este es mi cuerpo!

Casa

Pronuncio casa,

y las puertas se escurren,

añoranza del pasto dulce

campo de la infancia.

Pronuncio casa,

y la boca me tiembla

los dedos balbucean versos

en una hoja que se disuelve en la mar.

Pronuncio casa,

y los brazos bailan

al ritmo de la hierba,

aires de novedad.

Pronuncio casa,

y un fuego salvaje

devora mi garganta

para decir: Madre, ya soy otra.

Ilustración: bifng

Hablar de raíz

Recordar que es memoria la raíz, y la raíz memoria.

Pura López Colomé

La humedad carcome el papel,

remanentes de tinta agridulce

decoloran los rostros en la fotografía,

escurre el fondo de ceibas y tejas

se desgasta el cuerpo de abrazos vacíos,

lagrimas desbordan los cantaros de barro que ahora se funden en el lodo

polvo eres y en polvo te convertirás:

arcilla naces

pudor te esculpen

culpa encarnas

¿Qué eres familia?

La forma o la ruina.

Tomo las tijeras

separo

una por una

las raíces que me hilvanan

agradezco- invoco – pido perdón-desaprendo-perdono.

Cribo el barro húmedo

hundo mi nuevo cuerpo en la argamasa

con mis dedos doy forma a cada parte de este ser.

 

Imagen: «Orisha Yemayá» de Laura Alvarez

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La Crítica