Análisis

Sobre las alianzas de las liberales -disfrazadas de radicales- con la derecha

Por Luisa Huerta «Menstruadora»

Si partimos de un análisis estructural del sistema patriarcal, no es tan difícil de comprender el reciente comunicado de una organización liberal (femmva) -pero disfrazada radical- donde anuncia que se ha aliado con la derecha a propósito de negociar en la legislación de alquiler de vientres

Antes de continuar, si quieren leer más a detalle, pueden consultar en este enlace, donde ex integrantes de la misma organización denuncian los vínculos con la derecha de dicha organización.

Ahora sí, ¿por qué una organización que usa el discurso radical se aliaría con la derecha?

Aquí mi aporte en estos días:


1. El sistema patriarcal se sostiene de la explotación de los cuerpos de las mujeres.


2. Desde hace décadas se coopta al movimiento de las mujeres por su alto grado de peligrosidad al sistema, les arrancan la teoría, la desvanecen, fue por eso que el sistema creó la perspectiva de género, que después fue lo queer, que después es lo trans.


3. Hubo un resurgimiento en años recientes de la teoría y propuestas radicales, así se viene otra cooptación, las instituciones comienzan a decirse feministas, es decir, ahora ellas son las verdaderas “feministas” y ya no son generistas como en décadas anteriores posicionaron, es Emma Watson subiéndose al templete hace un par de años para enunciarse feminista ante la ONU.


4. Hay causas cruciales a las que se oponen las feministas radicales, por ejemplo, el uso de nuestros cuerpos: prostitución, pornografía, renta de úteros, la misma heterosexualidad como régimen político. Esto es histórico y lleva miles de años, no solo parte de la modernidad occidental.


5. El capitalismo con sus diferentes grupos emula una falsa confrontación que le da vitalidad al mercado de venta de las mujeres y hace que se suban las apuestas.

-Las liberales quieren la legalización de todo esto (prostitución, renta de úteros, pornografía y matrimonio infantil), el gran ejemplo es GIRE como vocera de los contratantes del alquiler de vientres, y por supuesto, la iniciativa de la nueva secretaria de gobernación, Olga Sánchez Cordero, a favor también de la legalización del alquiler de vientres haciéndolo pasar como «reproducción asistida»; ambos son grupos a favor de la venta de mujeres.

-Los grupos conservadores en cambio se oponen a la legalización, pero no porque quieran la libertad de las mujeres, esto es absurdo, lo que quieren es el mercado clandestino, el ejemplo son las organizaciones de derecha de han tapizado varias veces el transporte público (el metro de la Ciudad de México) oponiéndose al alquiler de vientres, repito, no porque busquen la libertad de las mujeres, protegen el mercado clandestino. En México ha sido Early Institute una de las organizaciones más activas en este rubro y señalada ya por diferentes feministas.

Ningún grupo está a favor de las mujeres y no lo serían porque se mueven en la lógica patriarcal, en el sistema masculino, las políticas públicas, las leyes de los hombres.


6. Las liberales quieren una curul, un buen sueldo, estar en las instituciones de los hombres, para eso trabajan, así que crean “alianzas tácticas”, ellas pactan con los grupos que quieren un mercado (tanto legal o clandestino), lo hacen en nombre de un poco de poder masculino, quieren estar con ellos, su dogma es la igualdad, incluso algunas llegan más allá en la disputa y se disfrazan de «radicales» porque el mercado se ha revitalizado y ocupa usar todos los discursos disponibles, por eso hay que tener cuidado porque el discurso lo pueden aprender, mal aprendido, y hay que detectarlas.

Sobra decir que no es a favor de las mujeres que trabajan, no les importa ni un poco la salud y la vida de las demás, no es que trabajen con mujeres cara a cara, no es que sean feministas en la vida cotidiana, no es que dialoguen con mujeres que no estén en el poder, ellas usan el discurso, son liberales, el discurso lo vuelven su capital, ellas eligen al mejor postor porque es «eficaz» según ellas, lo es para ellas en particular porque reciben algo, toda alianza implica una negociación y ellas ganan algo, y en nombre de esa ganancia deciden en nombre de todas, pero aquí no ganamos las mujeres, ellas están pactando con los grupos que tienen un lobby en la legalización y en la clandestinidad.

¿O a poco creen que los proxenetas pierden? Claro que no, los proxenetas de la industria reproductiva tienen gente en ambos lados, tanto en la legalización como en la prohibición, es solo una simulación, se disputan los cuerpos de las mujeres como objetos, como mercancía.


7. Hoy lo que estamos viviendo es que las liberales se disfrazaron de radicales y esto es nuevo en los últimos años, sobre todo porque no hace mucho lo radical era lo más rechazado, pero dado el trabajo que muchísimas mujeres hicimos en los últimos años por la embestida generista, ellas se montan en eso. Las liberales se disfrazan de radicales porque quieren una parte de las dádivas y las otras liberales ya están por la legalización, así que nos usan, ese es el caso de la organización mexicana de la que se habló al inicio, usan nuestras palabras, citan a teóricas que de estar vivas se opondrían a ellas, desbaratan el discurso.


8. Las liberales usan a su antojo la teoría radical, la desvanecen, es una tercera cooptación, hablan de que ser radical y ser heterosexual es posible, hablan de que ser radical y pactar con partidos políticos en «táctico», hablan de que ser radical y cabildear con proxenetas, pederastas, tratantes, anti-abortos es «necesario» porque hay «causas comunes», es más allá de violento contra nuestra dignidad, nuestra existencia, nuestra vida. Lo que hacen es teoría liberal, o sea, teoría para el patriarcado, estrategia desde el capitalismo, son colaboracionistas.


9. Algunas compañeras caen en la confusión y terminan apoyando a las liberales. El movil de la confusión es que las liberales usan mujeres y son manipuladoras bien trabajadas y capacitadas para eso. El movil es que las radicales de pie somos fuertemente difamadas en un amplio y reiterativo juego misógino contra nosotras y nuestras ancestras, se nos deshace en el señalamiento de que nuestras críticas son juegos de ego, se nos desvanece en mentiras sobre nuestras vidas (pero no importa, aquí estamos, aquí les escribo, seguimos resistiendo).


10. Como consecuencia inmediata las radicales somos confundidas con esas liberales que usaron nuestro discurso, las mujeres son usadas y destazadas de igual manera, nos quedamos aún menos de las que éramos, porque las demás que fueron cooptadas por el nuevo partido político entregaron sus energías a los hombres y hoy no quieren saber más de feminismo.


11. Las liberales reciben su premio, un foco de prensa, un comunicado, y la opacidad de sus recursos que seguimos sin saber de dónde vienen. ¿O a poco creen que son gratis sus tácticas? ¿A poco creen que quien negocia con los corporativos de la industria reproductiva no gana nada? ¿Quién les dio el poder de «representarnos» y por qué gustosas lo hacen? No nos engañemos, son colaboracionistas del sistema, trabajan para los hombres, es decir, contra nosotras.

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