Denuncia

[Reportaje] Ricardo Ruiz o SoulMan, tres denuncias contra otro rapero agresor

Ciudad de México, 12 de febrero 19.- Ricardo Ruiz Sánchez y Tatiana se conocieron por Facebook en 2012. Él la contactó. Le dijo que era rapero y productor. Ella pensó que podían iniciar una relación profesional, pero él insistió en que salieran.

Fueron pareja mas o menos seis años (con sus vaivenes), incluso vivieron año y medio juntos en el departamento de Tatiana. Ella quería terminar esa relación desde hace mucho tiempo pero él la intimidaba: llamadas telefónicas a su trabajo, amenazas, escenas públicas de celos y manipulación.

El 29 de junio 2017 Ricardo rebasó los límites de Tatiana.

“Ya quería terminar con él pero entre que yo estaba mal y él no me dejaba, pues regresábamos y regresábamos. Esa vez volví a terminar con él, reaccionó mal y me empezó a decir ‘¿Por qué?, ¿estás con alguien?’”

“Fue cuando él se me abalanzó. Primero me rompió el celular. Estábamos en mi casa, así que quien se tenía que ir era él porque ese departamento lo rento yo desde hace mucho tiempo. Yo siento que él no quería salirse. Se enojó muchísimo y fue cuando me rompió el celular. Ya había pasado que me lo quitaba, también me quitaba la compu para que no me pudiera comunicar o pedir ayuda. Esta vez me tomó del cuello y me empezó a violentar. Yo traté de defenderme pero él me dio un puñetazo y pues me quedé sentada en la cama, mal. Él empezó a romper cosas y hacer un desmadre en mi casa”

Ricardo tomó el teléfono y le habló al hermano de Tatiana. Le dijo que “había tenido que golpearla”.

“Imagínate cómo reaccionó mi hermano. Primero dijo ‘pásame a mi hermana’. Me dijo ‘¿estás bien?’. Le dije ‘sí estoy bien pero pasó esto..’ Entonces Ricardo me quita el teléfono y mi hermano lo empieza a insultar. Agarró sus cosas y se salió. Yo cerré la puerta y él la empezó a golpear, la rompió y se volvió a meter para sacar sus cosas”.

Ella llamó a una patrulla, pero la policía decidió no llevarse al agresor. “Yo estaba en shock, les decía: ‘es el tipo que está abajo, trae gorra, trae esto y trae lo otro’. Y me dijeron: ‘es que no se puede hacer nada, señorita, nada más que vaya a levantar la denuncia’”

Él estaba en la calle. Después llegó un amigo suyo, subieron sus cosas al coche y se fueron. La policía no hizo nada.

Tatiana levantó una denuncia por lesiones en el Ministerio Público, el mismo día de los hechos. “Media hora para que te preguntaran las cosas y después (los ministeriales insistían): ‘pero ¿estás segura?’. Osea, tienes que llegar casi muerta para que te atiendan de otra manera”.

Como no fueron lesiones que tardaran en sanar más de 14 días, la policía no calificó el delito como grave. Además, se basaron únicamente en los hechos de ese día, no en la relación completa.

Luego de un proceso legal que ha durado años, Tatiana logró una orden de restricción para Ricardo pero con vigencia de sólo dos años, hasta que él le termine de pagar los 21 mil 888 pesos que este 11 de febrero de 2019 un juez le impuso por los daños que ocasionó.

Esto, de acuerdo con Tatiana, no repara los costos emocionales, el estrés y la pérdida de autonomía, que le trajo esa relación. Por el contrario, el impacto emocional de sus violencias impidieron por muchos años que ella lo dejara.

Recién pasaron los hechos, Ricardo le escribió varios mensajes. Al no tener respuesta, también la buscó por mail. El último intento de contactarla fue en febrero de 2017.

Por medio de esos mensajes, él le decía: “perdóname, no estuvo bien lo que hice”. Un día que ella le increpó por las dimensiones que tomó la violencia, él le dijo: “no, pero tú también tuviste errores, tú también tienes muchas cosas de qué pedirme perdón”

SoulMan, el rapero de “la equidad”

Cuándo Ricardo se enteró que Tatiana lo había denunciado y que puso sobre aviso a otras, le llamó muy enojado para reclamarle que “le anduviera diciendo a sus amigas”.

Si algo le molesta a Ricardo es que lo hagan ver como una persona machista y de poca ética, ya que las letras de sus canciones y su “fama” está basada en su postura a favor de la población marginada y las mujeres.

Incluso, participó en un rap que se llama Equidad de Género. Ahí él dice: “Y no es sorpresa que si hablamos de equidad en este track, Soulman aquí aparezca/ no se trata de verdad de una situación racista, machista o hembrista/ es la educación que tu mamaste en la infancia lo que te hace ser simplista/ Que si te quiero como hermano o como hermana, se elimina lo sexista/ pues los discursos de algunos son los errores de otros/ que si me dices amigo, esto lo cambias por odio injustificado pero real/ machismo, feminismo, a mi el hip hop me ha regalado la conciencia en la unidad…

Además de la denuncia formal, Tatiana siente la necesidad de hablar públicamente sobre estas violencias para evitar que otra caiga en la manipulación.

Tatiana lo recuerda como una persona explosiva, manipuladora que además abusaba de ella económicamente.

“Utiliza mucho cosas que le pasaron de niño pero justo por quererlo entender me quedé 6 años con él. Yo le decía ‘todo va a estar bien’, todos mis errores los corregía, y le decía ‘vamos a intentarlo otra vez, si no te gusta esto lo voy a cambiar’”.

Tatiana dejó su trabajo y vendió su coche por problemas de dinero. En cambio, él dejó de pagarle su parte de la renta y la orilló a que invirtiera en un equipo de música que no le pagó.

Casos gemelos

Mientras La Crítica documentaba esta denuncia, dos mujeres más pidieron dar su testimonio sobre la violencia que vivieron junto a Ricardo.

Una de ellas es Ana, quien lo conoció diez años atrás. Ella relató que en una fiesta, Ricardo le dijo a todos sobre una violencia que vivió en su niñez.

Ella pensó: “con razón es así, está tan lastimado. Con razón no podemos hacerle nada”. Así fue como Ana empezó a justificarlo y sintió la necesidad de ayudarlo. Cada vez que salían le reclamaba hasta por voltear a ver al mesero pero, en cambio, Ricardo le advirtió que si quería estar con él debía aceptar que él tenía otra relación.

Ana también terminó y regresó con él varias veces. Una vez, en una escena de celos, él le arrebató el celular y se echó a correr hacia la calle mientras la amenazaba con hablarle a todos sus contactos para difamarla. En los últimos meses, ella le dijo abiertamente que ya no quería estar con él y Ricardo fingió que ya no podía caminar.

El otro caso es de Mariel, a quien Ricardo conoció hace 9 años. Como en el caso de Tatiana, a Mariel también le quitó el celular y la amenazó con decirle a todos que era infiel. Si dejaba su lap afuera, él se metía a sus redes sociales y revisaba sus mensajes.

“Era súper manipulador. Yo intenté terminar con él muchas veces pero no podía. La última me amenazó con hacerle daño a mi familia porque sabía dónde vivían (…) me dijo que tenía que darle dinero. Yo le di todo lo que tenía entonces, que eran como 6 mil pesos, pero él me obligó acompañarme al cajero para sacar más” Ricardo le dijo que el dinero era poco en comparación con todo lo que ella le debía por, supuestamente, haberlo engañado.

Ella, por ejemplo, pagaba hasta su comida porque él no tenía un trabajo fijo. Cuando Mariel fue consciente de que Ricardo la extorsionó a cambio de dejarla salir de la relación, fue a su casa a increparlo para que le devolviera todo, incluyendo una computadora que era de ella.

Él le dio parte de sus cosas pero no la computadora, dijo que la perdió. Después la buscó para pedirle que regresaran pero le dijo que no tenía dinero y no podía pagarle.

El parecido de estos testimonios revelan mas o menos un mismo modo de actuar del agresor:

Las contacta por redes sociales. Las acosa. Intenta impresionarlas con los redes de músicos a los que pertenece y su supuesta fama. Les habla de una violencia que vivió en la infancia. Cuando las hace su pareja, las cela hasta con personas que ellas no conocen, les hace escenas públicas, y les pide dinero.

Una de ellas dijo que varias veces él intentó tener relaciones sexuales mientras estaba dormida.

Los testimonios también coinciden en que cuando ellas deciden terminar con él, Ricardo se pone violento, las manipula y las amenaza con dañar a su familia. Luego de un tiempo, empieza a buscarlas para “pedirles perdón”, pero las responsabiliza de las violencias. A una de ellas le escribe cada semana y le manda cartas.

Todas recuerdan que los amigos de él se daban cuenta de sus violencias, pero siempre permanecieron callados.

Ricardo tiene vínculos con al menos dos músicos que también tienen denuncias públicas por agredir a otras mujeres, como el rapero Macandal y Boca Floja.

Aunque ellas tienen varios años que terminaron su relación con él, documentaron con evidencia que Ricardo las siguió buscando incluso este año.

Este agresor aún tiene presentaciones en espacios públicos y, pese a la orden de restricción, en días recientes se le vio cerca de la casa de Tatiana.

Todas coinciden en que quieren hacer esta denuncia pública para evitar que más mujeres sean agredidas por Ricardo. Ellas pudieron conocerse entre sí y ahora están organizadas.

*La Crítica se reserva por motivos de seguridad el nombre real de las denunciantes

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