Ciencia

[Opinión] Dos reflexiones sobre la #Editatona

(Este fin de semana, nosotras fuimos Editatona. Gracias a Luchadoras TV por la gran foto)

Por Mariel García

Artículo originalmente publicado en Mujeres Construyendo

“¿Qué te sorprende?
¿Qué agradeces?”

Estoy en un proceso de coaching que inicia con estas dos preguntas. Mi coaching es un tema para otro post; las preguntas en realidad son un tema para éste.

Por motivos personales y profesionales, la Editatona de este sábado 31 de enero fue un hito en mi vida. Pero, aún así, me fue difícil encontrar qué decir sobre ella. Y es un tanto extraño: para haber sido un evento de pocas más de 30 mujeres, está impresionantemente bien documentado. Está el gran video que hicieron las compañeras de Luchadoras TV (y el programa previo), el registro del taller que dio Carmen, la cobertura en medios (especialmente en TV nacional), el historial de la discusión en Twitter, varios blog posts (especialmente el de Clau en Mujeres Construyendo)…

La Editatona vive en esa evidencia. No se necesita otra crónica ni otra descripción de lo que pasó. Mi afán en escribir este post es compartir dos de las reflexiones que me quedan, muy a tono con mis ejercicios en el coaching: lo que me sorprende y lo que agradezco de este evento.

Lo que me sorprende
Me sorprende genuinamente, como a todas las coorganizadoras, que en pleno siglo XXI, el principal motivo de discusión acalorada que suscitó este evento fue que haya mujeres que decidan organizarse con otras mujeres para hacer un evento para mujeres. Sin hombres.

Yo creí que habría fuertes cuestionamientos sobre los temas de edición propuestos. Que habría corrientes de feminismos que nunca lograrían conciliarse y que eso sería un revoltijo a la hora de editar. Puff: hasta creí que a lo mejor alguien atacaría que nosotras desde las organizaciones en que trabajamos nos pusiéramos a organizar en ese tema.

Pues nada: eso a nadie le importó. Lo que sí importó, en cambio, es que decidimos que fuera un evento de mujeres y para mujeres.

Que si hay hombres más feministas que algunas mujeres (estoy de acuerdo). Que si es imposible buscar la igualdad de género si se discrimina a alguien por su sexo (debatible, pero digamos que estoy de acuerdo). Que si al impedir que vengan hombres le cerramos la puerta a otras mujeres (estoy de acuerdo). Que si estamos haciendo lo mismo que nos hacen a nosotras (no estoy de acuerdo). Que si no puede haber un evento feminista completo si no hay hombres (cita textual, y omito mi juicio).

A estas alturas, no tengo interés en volver a justificar el porqué de esa decisión que, por cierto, tomamos en colectiva después de un buen rato de discusión. Simplemente diré que, después del evento, sigo pensando que actuamos en perfecta concordancia con nuestra misión (que nunca fue la igualdad de género inmediata), y que esto propició un ambiente en el que pudieron participar compañeras que, de otra manera, no habrían participado. Y cuya participación me parece mucho más importante que la de los tres hombres (literal) que habrían ido.

¿Será diferente en las otras editatonas? No sé. En algunas puede que sí, en otras sospecho que no. Volveremos a analizar las misiones de cada una y las mejores maneras de cumplirlas.

Lo que más agradezco
“Colaboración” es el concepto más sobreutilizado en el discurso y el más subutilizado en la práctica. Según todxs, somos las personas que más colaboran en espíritu ubuntu, y todo en equipo son risas y diversión. En mi experiencia limitada en este mundo, no podríamos estar más lejos de la realidad.

Y entiendo por qué es esto. Colaborar hace que un proceso de dos horas pueda extenderse a una semana, aumenta las probabilidades de malentendido – vamos, no todo en el mundo de la colaboración es bello. De hecho, colaborar es mucho más difícil que no hacerlo.

Pero lo cierto es que la verdadera colaboración vale cada una de esas horas de trabajo, de esas dificultades. La riqueza que pudimos ver cristalizarse en la Editatona no se habría podido emular con un proceso diferente. Cada una de las coorganizadoras agregó algo único al evento; cada una de las participantes trajo una nueva perspectiva a un ejercicio de creación de contenidos; y la fuerza de todas juntas nos llevó a recorrer un camino que al menos yo no pude recorrer sola durante todo el año que fantaseé con esta iniciativa.

deeme

Todo inicia en pequeño (en algunos casos, con un DM en Twitter), y lo más probable es que se quede estancado en ese tamaño. Lo que más agradezco de la Editatona es el privilegio de participar en una pequeña pero fuerte red de feministas con intereses varios – y que hoy se juntó para acrecentar esta locura, pero que sé que se estará juntando para hacer que crezcan exponencialmente muchas otras.

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