Feminismo

[Letras Púrpura] De mujeres combatientes y otras cosas: las mujeres kurdas

Imagen 1. ‘‘Militares kurdas’’ Recuperada el 25 de diciembre de 2016 a las 13:15 horas de http://kaosenlared.net/wp-content/uploads/2015/01/0135.jpg

Por Liliana Espinosa Pérez

‘Pondremos fin a la injusticia.

Las armas de la YPJ harán un Kurdistán sirio mejor.

Ya está, mamá, ya basta…

Mi corazón escapa hacia las montañas.

¡Mamá, no llores, por favor!

Puede que muera aquí, en tierras extrañas,

y no te vuelva a ver, amor mío…

El sol se pone, llega la noche, y yo no puedo estar sin ti.

Eres una flor crecida, en mi jardín, mi corazón.»

Extracto del video ‘‘Mujeres kurdas: en guerra contra el ISIS’’

Quedarte en casa a lavar trastes, hacer la comida y atender a un esposo e hijos ya no es una opción. Quedarte a esperar a que un terrorista entre a tu hogar a violentarte, violarte o matarte, menos. Sumarte a las filas de combate militar al lado de más compañeras que al igual que tú comparten un mismo sentimiento de lucha por la patria y por la libertad de las mujeres, sí que lo es. Por lo menos así resulta para las mujeres del pueblo kurdo, en Medio Oriente.

El pueblo kurdo es un territorio comprendido en cuatro países: Turquía, Siria, Irak e Irán. Esto significa que no es un Estado soberano, sino una minoría que busca un gobierno mucho más democrático, participativo e incluyente. Aproximadamente, viven en él casi 40 millones de personas.1

Kurdistán es una zona estratégicamente importante en Oriente Medio y que ha sido escenario de diversos ataques por parte del grupo terrorista ISIS o Estado Islámico, principal enemigo del pueblo kurdo. Esta lucha histórica ha perdurado por muchos años, sin embargo, en la última década ha destacado por el levantamiento armado de un grupo específico de mujeres, las cuales, voluntariamente, deciden combatir al terrorismo.

Es el caso de las YPJ (Unidades Femeninas de Protección), una organización armada femenina, a la par que los YPG (Unidades de Protección Popular), ambas unidades integradas en el brazo armado del PYD (Partido de la Unión Democrática), un partido político kurdo sirio afiliado al PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán).2

Surgida en 2012, las YPJ tienen su origen a partir de un lema que el Estado Islámico cree con gran fervor: la muerte en manos de un hombre en un combate no tiene gran repercusión, está bien, pero si son asesinados por una mujer, su alma se irá el infierno. De esta forma, en un primer momento, la sublevación de estas mujeres se lleva a cabo como una estrategia militar para detener el avance del Estado Islámico. Empero, la búsqueda de la libertad no termina ahí; en un segundo momento y más allá de esta estrategia militar, las mujeres kurdas persiguen objetivos muchos más trascendentales: el derrumbamiento de estructuras opresoras en detrimento de las mujeres.

En este sentido, uno de los tenores de este tema es la condición vulnerable de las mujeres. No es nada nuevo ni un fenómeno aislado que se utilice la violencia de género como táctica de guerra en contra del enemigo. Así, por ejemplo, según el informe del Congreso Nacional de Kurdistán en noviembre de 2015, ‘‘durante la revuelta de Dersim en 1938, millares de mujeres y niñas fueron violadas y asesinadas o entregadas a los oficiales del ejército turco como regalos.’3

Por si fuera poco, en la población de Shengal, Irak, fueron secuestradas por el Estado Islámico miles de mujeres. Asimismo, ‘‘han sido sometidas a violaciones y están siendo esclavizadas, entre otras razones porque la filosofía yezidí y sus valores representan una gran amenaza a la barbarie y la ideología opresora del EI.’’4

Por estas razones, cada día miles de mujeres optan por dejar a sus familiares, amigos y vecinos para estar al frente de la guerra. Increíblemente, las filas de ejército de las YPJ están formadas por mujeres de diversas edades, desde los 16, 17 o 18 años hasta los 30 o 40 años. Algunas con dificultades han terminado la primaria. Otras incluso cuentan con una carrera profesional, la cual no pueden ejercer libremente, orillándolas a tener que luchar por conseguirlo.

Paralelamente, en el ámbito más político que militar, las mujeres también van ganando terreno. En Turquía, en 2004, se estableció un sistema de cuotas de género para que más organizaciones y partidos kurdos las incluyeran. ‘‘De acuerdo a esta decisión, a partir de ese año todas las instituciones y asociaciones ligadas al partido pro-kurdo fueron obligadas a aplicar esta cuota de contar con un 40% de mujeres entre sus filas.’’5 Asimismo, se estableció un modelo denominado »co-administración», en el cual tanto un hombre como una mujer deben compartir cada cargo en el partido. ‘‘En 2007, 8 de los 20 diputados elegidos en la lista del partido pro-kurdo DTP eran mujeres. El número de mujeres elegidas en las elecciones municipales se elevó a 14 en 2009 (sobre un total de 96 alcaldes). En las elecciones legislativas de 2011, de 13 candidatas presentes en la lista del partido pro-kurdo BDP, once salieron elegidas.’’6

Esto sin duda resulta un avance que es necesario destacar, pues permite la apertura de espacios políticos donde las mujeres también pueden participar e incidir en la toma de decisiones. Así, para los detractores de leyes encaminadas a la participación política de 50% mujeres y 50% hombres, en este contexto se observa claramente que no es tan »descabellada» la idea de exigir que las mujeres ocupen la mitad de los cargos en las asociaciones, en los partidos políticos y en el gobierno, en un contexto donde, debido a la guerra, la mayoría de ellas, si no es que prácticamente todas, se ven destinadas a permanecer fuera de la escena pública de por vida. No suena descabellado, no. Es necesario exigirlo.

Por último, también se requiere que la comunidad académica se atreva a escribir y analizar sobre la lucha de las mujeres kurdas, pues si bien ha tenido una considerable difusión a través de los medios de comunicación, lo cierto es que falta aún más trabajo teórico en universidades. La solidaridad con este movimiento puede comenzar desde las aulas, incentivando empatía y sororidad hacia mujeres que aunque viven en otro continente, también padecen una gran brecha de género.

Notas y referencias

1 Haddad, Alejandro. ‘’Los orígenes del pueblo kurdo’’ Colectivo por la Revolución social de Rojava – Kurdistán paz y libertad. 4 de abril de 2016. Disponible en https://rojavaazadimadrid.wordpress.com/2016/04/04/historia-los-origenes-del-pueblo-kurdo/

2 Sharifi, Massoud. ‘’Las mujeres kurdas: una lucha femenina más allá de Kobané’’ United Explanations. 1 de mayo de 2015. Disponible en http://www.unitedexplanations.org/2015/05/01/la-mujer-guerrillera-en-el-kurdistan/

3 Congreso Nacional de Kurdistán. ‘’Día Internacional para la eliminación de la violencia contra las mujeres: ¡Paremos el genocidio y feminicidio del EI (Estado Islámico) y del AKP (Partido de la Justicia y el Desarrollo, en el Gobierno en Turquía) en Kurdistán!’’ Noviembre de 2015. Disponible en https://newrozeuskalkurduelkartea.files.wordpress.com/2015/11/knk-declaracion-comision-de-mujeres.pdf

4 Ibídem.

5 Sharifi, Massoud. ‘’Las mujeres kurdas: una lucha femenina más allá de Kobané’’ United Explanations. 1 de mayo de 2015. Disponible en http://www.unitedexplanations.org/2015/05/01/la-mujer-guerrillera-en-el-kurdistan/

6 Ibídem.

*Las opiniones expresadas en columnas y artículos no necesariamente representan las opiniones de La Crítica y son responsabilidad de sus autoras.

Comments

comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Do NOT follow this link or you will be banned from the site!