Convocatoria

[Las mujeres ante la contingencia sanitaria] Apenas poder

Por Alejandra Bolívar

Estoy muy cansada. Escribo estas líneas desde el agotamiento físico y emocional, desde el enojo de ver cómo somos las mujeres quienes estamos cargando con todo en las casas. Somos nosotras las que nos estamos encargando de la educación de las niñas y niños chiquitos, de limpiar, cocinar, barrer, trapear, cuidar y además, para las que tenemos un trabajo usual fuera de la casa, es cumplir lo mejor posible… apurarse a todo, mantener entretenidas a las criaturas hasta que apenas tenemos tiempo de ir al baño. La privacidad es una broma, aunque tal vez siempre lo ha sido. 

Nos escribimos en silencio, entre amigas: mi hermano no hace nada, mi papá no aporta, no tengo espacio ni para respirar. A nosotras se nos está yendo la vida encerradas. Hay un punto en el que no puedo escribir ya nada, más bien quiero cerrar los ojos y dormirme y no puedo. Y luego llega la mañana y se repite todo. 

No sé quiénes se están sintiendo así. No sé quiénes puedan estar viviendo violencias y tengan miedo, además de esta fatiga, además del miedo que ya hay en todos lados, pero escribo porque también esto hay que denunciarlo, porque por más que digan que el género es una invención, pues sus malditos mandatos nos tienen a nosotras al borde de la locura, porque además nos faltan semanas o meses en la incertidumbre. Estoy muy enojada, más de lo que ahora mismo puedo decir. Ojalá un día nos podamos ir muy muy lejos de ellos… o mejor, que ellos se larguen y no regresen nunca más. 

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La Crítica