(Cuentos anticoloniales) La Nahualita

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La Nahualita*

 

Maricela Flores Garduño

 

En el verde Valle de los Espejos, verde valle del cielo, vivía una Nahualita., chiquita era, sonriente a más no poder, inteligente creía, un poco tal vez. La Nahualita veía a su papá Nahual como un inquisidor al que no daba gusto. Le oía decir “¡qué débil eres¡, ¿Por qué fuiste mujer?, ¡Carga esto!, ¡Apúrate!, ¿Por qué no eres fuerte?, ¿Por qué mujer?

Por breves instantes, escuchaba ella romperse todos los espejos del Valle en su ser, más, aun así arreciaba el paso entre dudas y anhelos. Tan creativa como era, ya se vestía la nahualita con pantalones de niño, y arreglaba su cabello muy galán, de rayita de lado, ¡con harta brillantina!, para que cada cabello fuera del niño de papá nahual.

Más ni cuenta se daba aquél, ni ella perdía el empeño en ser como él quería, ¡fuerte, ágil, inteligente, rápida y sin llorar! ¡Todo un hombrecito! Ambos no se daban cuenta de cuando hablaban del campo y de la libertad, cuando jugaban a darle pasitos a la muñeca hija y hacían volar a la mujer maravilla. No se daban cuenta cuando hacían volar sus sueños nahuales…

Y Nahualita se hizo ¡fuerte, inteligente, audaz! Papá Nahual se hizo poco indispensable, así que entonces el Nahual enojado ya no daba permisos de salir, “no es de Nahualitas bien portadas” “¿Qué dirá la gente?” Ella muy segura y retadora no hacía caso, ya iba acá, ya iba allá.

Papá Nahual entristecía y ya no le hablaba, ya casi no salía a donde solía ir, al norte, al sur, al este y al oeste, ni al centro. Nahualita se dio cuenta de la ausencia, detuvo su movimiento por un buen rato. Visitó a papá Nahual y después de un largo, laaaaaaargo abrazo, con gotitas del Verde Valle de los espejos le dijo: “Papá Nahual, aquí tienes a tu Nahualita como tú querías, fuerte, inteligente, creativa, valiente y además ¡feliz!

En cada rumbo nos veremos, tú fuiste el sembrador, yo tu semillita…y ahora, tu espejo.

 

Escrito en el Taller “Cuentos Anticoloniales” facilitado por Karina Vergara Sánchez.

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