[Entrevista] Fotógrafa a ras de cancha – Itzel Navarrete

Maricruz Bárcenas

Según la historia oficial, el fútbol surgió como actividad de ocio entre la clase obrera de Inglaterra en el siglo XIX. Es una creación del proletariado, caso contrario a la práctica del golf, el tenis o la gimnasia que sólo grupos privilegiados podrían practicar. Al comenzar a mercantilizarse, grandes inversores capitalizaron clubes hasta llegar a la explotación física y laboral propia de los deportes de alto rendimiento, explotación que se agudiza cuando son mujeres quienes compiten.

Todo eso se sabía más o menos hasta que la creación de la Liga Femenil MX atrajo la atención a lo que parecía evidente: la ejecución del fútbol. Los contratos valorados en millones de euros de futbolistas varones, sus privilegios y prerrogativas patriarcales han subsumido al deporte mismo, pero los equipos femeniles han convocado a expertas y desconocidas a mirar el fútbol, no sólo para ver ganar un equipo, sino para apreciar la disciplina deportiva por sí misma, sin las triquiñuelas y vicios del fútbol varonil. Así fue como Itzel Navarrete, fotógrafa independiente, llegó al fútbol femenil y poco a poco se ha convertido en documentalista de la recién creada Liga Femenil MX.

Itzel Navarrete, fotógrafa de fútbol femenil / Foto: Monserrat Porras

¿Cómo llegaste a la fotografía, al fútbol y a su vez a la fotografía deportiva?

Desde niña me gustó la fotografía, tenía mi cámara, era sencilla y hacía fotos chiquitas, luego la cambié. Cuando entré a la universidad, a comunicación, mi hermana me regaló mi primera cámara profesional y de ahí seguí, pero jamás me imaginé que podía combinar mi amor por la fotografía con la pasión por el fútbol.

Hice mi servicio social en Televisa, luego me quedé a trabajar ahí; entré a espectáculos. Pude pasarme a deportes hasta que me fueron conociendo y vieron que me ponía mis playeras de fútbol, que me ponía a ver fútbol y sufría con los resultados y vieron que en serio sí me gustaba, pero de entre veinte personas, sólo dos éramos mujeres.

Desde el inicio las televisoras no mostraron ningún interés por la cobertura del la Liga Femenil MX. Un día mandaron a un compañero a cubrir la final de la liga femenil en el estadio azteca, nada más para un reportaje chiquito; lo acompañé y fue impresionante, jamás había sentido esa sensación en un partido varonil y eso que he ido a muchos. La energía es distinta, la forma de jugar es distinta y también la mirada es distinta… quería llorar de tan emocionada que estaba. Ese partido me cambió, ahí mis dos grandes pasiones se encontraron.

Al final me salí de Televisa porque todo mi tiempo era para la televisora y yo quería enfocarme en la Liga Femenil y estando ahí no podía ir a los partidos, no podía viajar, no podía tomar las fotos que yo quería, pero antes de eso ni siquiera se me había ocurrido ser fotógrafa deportiva femenil.

¿El vínculo de futbolistas y fotógrafas cómo es? ¿Existe?

Para empezar es muy difícil encontrar fotógrafas, no es que no haya, es que no se les ha dado la oportunidad y tampoco el reconocimiento. Ir a cubrir un partido es encontrar a una o ninguna mujer aparte de ti misma, el ambiente de por sí es pesado porque estás rodeada de hombres fotógrafos, pero en el caso de la Liga Femenil casi nadie va a cubrir la nota, si lo hacen de grandes televisoras es para sacarles una notita chiquita en el horario que nadie ve o por internet.

Los futbolistas hombres ya tienen su nombre, no se involucran, su agente les maneja las relaciones. Con las futbolistas todavía es mucho más cercana la relación, se puede hacer amistad con ellas. Las primeras fotos que tomé fueron de la final del primer torneo femenil América – Pumas en el Azteca. Fue la primera vez que fui, las subí a instagram, las arrobé y de ahí muchas me dijeron que les gustaban mis fotos, comenzaron a seguirme y a pedirme permiso para usar las fotos.

Quienes han apoyado más a la Liga Femenil han sido medios independientes, chiquitos. Gracias a las redes sociales se ha presionado para que las volteen a ver. Son esos medios chiquitos, hechos por mujeres, por cierto, quienes han hecho que se le esté dando cada vez más importancia a la liga, además de que se nota en cada partido que las jugadoras están mejorando.

La liga ha permitido que muchas descubriéramos que hay grupos de mujeres fotógrafas en otros lugares trabajando en fotografía deportiva de mujeres. En Estados Unidos, por ejemplo, cubren beisbol y otros deportes. En México también hay varias fotógrafas que están invitándonos y lanzan sus proyectos, pero todavía es difícil llegar a todas las fotógrafas porque son proyectos que apenas están creciendo.

¿Cómo vives los partidos detrás del lente?

Con muchos nervios, me emociona mucho, me parece impresionante como dejan todo en la cancha, cada partido es como la primera vez que voy a uno, incluso cuando es de Pumas que nunca han jugado en su estadio, sino donde entrenan. Pero me enoja mucho, siento muy feo cuando las insultan en los partidos los seguidores del equipo contrario, son los mismos insultos que les dicen a los hombres, pero ahora a ellas… Y es que no significa lo mismo el mismo insulto hacia un hombre que hacia una mujer. Algunas de ellas me comentaban que en los primeros partidos sí fue difícil esa parte, aprender a no hacer caso para que no afecte, ya tienen que esforzarse mucho, para que además a eso le tengan que prestar atención. Las rivalidades fuera de la cancha no están tan marcadas todavía porque el ambiente futbolístico femenil es pequeño y ha crecido gracias a todas, entonces los insultos están fuera de lugar. Es bonito también cuando se acercan a las gradas, a la tribuna, es muy emocionante esa energía, ese reconocimiento que les dan quienes las van a ver.

Fotografía: Itzel Navarrete @itzyphoto

La cobertura de los medios de comunicación hegemónicos ha sido limitada, ¿quién define los horarios, cómo los deciden?

Los clubes y las televisoras. Si tienen algo más que pasar en su programación, lo eligen en vez de la Liga, entonces los partidos deben ser buscados por cable o internet. Nadie esperaba nada de ellas, pero han sorprendido porque en cada partido mejoran más y más, y todavía sin los vicios del fútbol varonil. El fútbol varonil está muy viciado, apenas se tocan, se tiran, dan vueltas… No todos, pero sí la mayoría.

Ahora viene la final, es ridículo que vayan a jugarla en martes a las 4 de la tarde, es horario laboral, ¿quién puede ir? ¡Nadie! Es gratis, en el estadio Azteca, pero totalmente absurdo. El partido de vuelta es en Monterrey, vendieron los boletos en $60 y ya se llenó, con esto están rompiendo récord. Que yo sepa, ningún torneo femenil de ningún lado lo había logrado, pero incluso ese horario que tienen ahora fue cambiado previamente para darle preferencia al varonil.

En julio de 2017, cuando se dio a conocer la creación de la Liga Femenil MX, medios nacionales e internacionales hicieron eco de las cláusulas establecidas en el contrato laboral de las jugadoras y que al firmar, se veían obligadas a respetar. Entre esas observaciones estaba que tenían prohibido tener actitudes de “excesivo” afecto entre sí de forma pública y mostrarse demasiado masculinas, sin embargo, varias jugadoras son lesbianas visibles, al menos en lo que se aprecia en sus redes sociales.

También hay muchos hombres futbolistas que son gays, pero es un ambiente muy machista. Los hombres lo ocultan porque el ambiente es machista y les pesa lo que pueden perder. Con ellas también hay machismo, pero que se muestren como son, lesbianas, es importante porque son más libres, más felices y ellas son lo que son en completa libertad, ahí está su fortaleza, por eso van a seguir creciendo a pesar de lo que diga la gente. Pero tampoco está bien que lo más destacable de Bianca Sierra y Stephany Mayor sea su boda, son buenas jugadoras y están destacando, pero su boda no es lo más importante.

Cuando yo era niña tenía ídolos hombres, eso era lo que había, pero las futbolistas ahora serán las ídolas. Las niñas de ahora ya tienen a quien admirar, ya hay mujeres demostrando que está bien luchar por lo que a una le apasiona. Ahora no importa que digan que las niñas que juegan fútbol son machorras. Sí, son lesbianas, pero eso las ha hecho fuertes, buenas jugadoras a las que se les debe apoyar porque con cada partido mejoran. Nadie daba nada por ellas, las televisaras no tenían interés, los patrocinadores apenas están reaccionando, pero van lejos y qué bueno que desde ahora se muestren como son, no todas se han abierto y para ellas tal vez después, cuando sean más reconocidas, puede ser más difícil que lo puedan decir.

@itzyphoto
Fotografía: Itzel Navarrete@itzyphoto

¿Qué opinas del silencio de la Liga Femenil respecto al feminicidio de Marbella Ibarra?

Ella fue quien empezó Xolos, dijeron que ya no tenía nada que ver con el club, pero ella fue directora técnica de Xolos y entrenadora de muchas de las que juegan actualmente en la Liga Femenil. Me impactó mucho… la noticia empezó chiquita, fue haciéndose más grande hasta que ya estaba en varios medios. No han explicado más, la Liga no dijo nada, no sé, son cuestiones internas de los clubes con la federación o la liga, pero ella era una persona importante, existen mujeres que han puesto su granito de arena para que hoy la liga exista, ella era una de ellas. Las jugadoras por su parte en redes sociales sí lo hicieron, en algunos partidos sacaron su playera con la foto de Mar. 

La cuestión económica para todas o para la mayoría es precaria, tanto para ti también como fotógrafa independiente como para ellas que perciben un sueldo raquítico, situación diametralmente opuesta a la de los hombres, ¿cómo lo vives tú? 

Hay muy pocos futbolistas hombres que tienen una profesión, normalmente empiezan a jugar muy jóvenes, cuando consiguen una ficha de primer equipo se dedican totalmente a jugar porque sus sueldos son muy diferentes, ganan muy muy bien. Al final, muchos terminan no jugando bien, pero tienen dinero.

La mayoría de ellas están estudiando, hay incluso algunas que estudian medicina. La mayoría estudia y entrena, pero también hay otras que trabajan, estudian y entrenan. Quizá muchas tienen el apoyo económico de su familia, pero hay otras que no y tienen que trabajar para poder seguir jugando fútbol. Imagina, son entrenamientos pesados, exhaustivos, no es igual a un equipo escolar, se trata de ir a entrenar a un club toda la mañana y luego irse a trabajar… además deben tener un trabajo flexible porque juegan entre semana y tienen que viajar un día antes. Con poco hacen muchísimo, eso hay que decirlo, hay clubes que tienen más que otros y no pueden pagar lo mismo, pero aún así. Además, los lugares donde entrenan son bien lejos, generalmente son en las orillas de las ciudades, imagina el traslado, ¡con tres mil pesos al mes!  

Y tú tienes que invertir…

Sí, supongo que todas tenemos esa situación. Yo tengo mi trabajo, ese trabajo es lo que me da para seguir haciendo esto, en un futuro tal vez esto no me dé para vivir, pero sí para viáticos, para cubrir los partidos, para invertir en mi equipo fotográfico. Todo lo que utilizamos también tiene un tiempo de vida, pero todo es poco a poco, las fotógrafas llevamos un año y medio con la liga, también buscando a otras, pero seguimos trabajando juntas y a pesar de que podría ocupar mi sueldo en otra cosa, no lo cambio, para mí estar ahí es lo mejor.  Hay quienes van con acreditación a ver partidos a nivel cancha, pero yo voy a trabajar y es increíble. 

¿Qué es lo mejor de trabajar haciendo lo que te gusta pese a la precariedad? 

Es bonito que nos apoyemos entre nosotras, que nos involucremos  en este ámbito y que busquemos involucrar a las mujeres en la cobertura deportiva femenil. La fotografía da pie para mirar otros deportes, cubrir otras disciplinas en las que te puedes involucrar, finalmente son justas deportivas y yo espero que en un futuro pueda haber más mujeres fotógrafas en todo el ámbito deportivo femenil.

Fotografía: Itzel Navarrete @itzyphoto

Comments

comments